INVITADOS

JON PASCUA
Entrenador de porteros del Mamelodi Sundowns (Sudáfrica)
Publicado por Víctor Calle, el martes 10 de marzo del 2015.

Estimados amigos,
en esta nueva sección de INVITADOS trataremos de conocer a los profesionales relacionados con el mundo de la portería, como a otros entrenadores y porteros menos conocidos pero que también desarrollan un gran trabajo excelente dentro del fútbol amateur.

Para empezar comenzaremos con una de las personas que en la actualidad, está creando tendencia con su metodología de trabajo. Una revolución en las redes sociales, un EdP único y particular tanto por su pasado como por su presente.


1.     Para los que no te conozcan, ¿Quién es Jon Pascua?


No creo que sea yo el más apropiado para definirme, pero diría que Jon Pascua en una persona sencilla y amigo de sus amigos. Una persona apasionada con una gran vida interior, muy reflexiva a la vez que emocional. Alguien que comete muchos errores pero que jamás tiene una mala intención, y que tiene la gran fortuna de no saber lo que es la envidia. Una persona que tiene carácter y que se posiciona, y es por esta razón que no es amigo de todo el mundo. Apasionado del sol, de la playa y del mar, y alguien que gira su vida entorno al fútbol como medio para desarrollarse, teniendo siempre claro que para él este deporte no es el fin, sino el medio.

2.   ¿Dónde empieza tu pasión por este mundo? 

Comienza muy de joven, como todos en el colegio. De ahí fui formándome como jugador en el club de mi pueblo natal, Bermeo, para poco a poco introducirme en el fútbol semi-profesional desarrollando prácticamente la totalidad de mi carrera deportiva en equipos de Tercera y Segunda División B, destacando mi paso por el filial del Zaragoza y filiar del Alavés. Finalicé mi etapa como jugador en activo a la edad de 28 años en la Tercera División del fútbol extremeño. 


Nada más colgar las botas comencé mi etapa como entrenador amateur, entrenando 5 días a la semana sin compensación económica en diferentes clubes mientras trabajaba, para poder vivir, en lo que podía. Cadenas de producción de diferentes sectores (automoción, termoplástico, transformadores eléctricos), embalador, analista de mercado, dependiente, reponedor, almacenero, administrativo, grabador de datos, servicio de atención al cliente de telefonía, estibador de puertos, peón de rampa de aeropuertos…fueron los trabajos que desempeñe hasta ser un entrenador de porteros profesional. Mi objetivo siempre fue vivir de mi pasión, y aunque me costó unos cuantos años de esfuerzo, al final mereció la pena y puedo decir aquello de que lo he conseguido.

3. Muchos conocen tu periodo como EdP en el Athletic de Bilbao, cuna de porteros... ¿Cómo llegaste al allí? 

Di comienzo a mi carrera entrenando en varios equipos de la Tercera División como entrenador, desempeñando este cargo junto con el de director de una escuela de porteros creada por la empresa “By Sport”. Tras dos años en aquella escuela el Athletic me hizo una oferta para dirigir un proyecto de una escuela de porteros para su fundación, en la cual trabajé como director metodológico. Paralelamente a esto dirigía también un curso formación para todos los EdP´s de los clubes vizaínos, financiado también por la propia fundación. Tras dos años en la escuela de porteros y el proyecto externo del Athletic, al año siguiente pasé a ser  EdP del equipo filial, el Bilbao Athletic. Tras una temporada trabajando como EdP en el equipo filial el club me ofreció compaginar ese cargo con el de Coordinador y Director Metodológico del Entrenamiento de Porteros del Fútbol Base. Tras desempeñar ambos cargos durante un año hubo elecciones en el club, muchos cambios a nivel de dirección deportiva y de rumbo. A pesar de que aún tenía 2 años más de contrato llegué a un acuerdo con el club, me pagaron 2 años de contrato y me fui al paro. Tras unos meses sin trabajo me fui como EdP al histórico C.D Badajoz, que militaba en 3ª División. Finalizada la temporada recibía una oferta de Antonio López, en aquel entonces entrenador de Sundowns, para incorporarme a su cuerpo técnico y aquí sigo, finalizando mi 5ª temporada en el club.

4. ¿Háblanos en mayor o menor medida de sus métodos de trabajo?


Cuando yo llegué el departamento de porteros estaba dirigido por Juanjo Lasuen, una persona de club que llevaba mucho tiempo desempeñando el cargo, que había estructurado muy bien el departamento. Al año siguiente me ofrecieron el cargo y di comienzo a la transición construyendo sobre lo que había, que era algo realmente bueno, y introduciendo ciertos cambios desde lo que era mi visión. Establecer el proyecto me hubiera llevado cerca de 3 años. Una vez asentado tan solo hubiera que haberlo ido optimizando. Creo sinceramente que hubiera sido muy bueno para el club continuar en esa línea, con alguien de la casa, y perdurar ese proyecto en el tiempo.

5. De tus años en Lezama ¿un portero referente para ti?

Me quedó con los 4 porteros con los cuales pasé la mayor parte del tiempo en aquella etapa, como son Iago Herrerín, ahora en el primer equipo, Raúl Fernandez-Cavada, que está actualmente en el Valladolid, Javier Mandaluniz, ahora en la Gimnástica de Torrelavega, y Jon Larruskain, ya retirado. La verdad es que tengo un gran recuerdo de lo que fue trabajar con todos y cada uno de ellos. Al final como responsable del departamento “tocas” en mayor o menor medida a todos los porteros del club, pero el 95 por ciento del tiempo trabajé con los 4 que he nombrado.

7. Comienza la aventura, África. ¿Cómo es un día para Jon Pascua?

Pues me levanto sobre las 06:30 de la mañana para llegar al club sobre las 07:30 horas, donde desayuno y preparo la sesión, que da comienzo a las 09:30. Abandono el club a eso de las 13:00 horas y acudo a almorzar diario a algún restaurante de la zona donde vivo, donde continúo trabajando mientras como y tomo un café aproximadamente hasta las 6 de la tarde, hora en la cual acudo al gimnasio. Tras finalizar en el gimnasio voy a cenar a casa o en su defecto a algún restaurante de la zona donde vivo, donde aprovecho para seguir dedicándole un tiempo al trabajo informático y doy el día por finalizado. No todos los día son iguales, me gusta también pasear en un parque próximo a mi domicilio o tomar el sol en la piscina de mi urbanización para desconectar. 


Lo demás es un ir y venir de viajes, aviones, hoteles, concentraciones y partidos. La verdad es que me falta un poco de equilibrio en lo personal, donde echo de menos la vida a la europea. Johannesburgo es una ciudad muy peculiar en cuanto al estilo de vida, no hay calle para pasear y la vida se reduce a centros comerciales. La inseguridad y el miedo a la delincuencia hacen que la vida sea de esta manera. Son ya 5 años viviendo así y el cansancio, en cuanto a la calidad de la vida personal, se acumula. Vivo en una zona de gente adinerada, en un barrio al que yo le llamo la “Jaula de Oro”, en la única zona de Johannesburgo donde puedo vivir como en Europa. Si dispongo de algún sábado o domingo libre la situación es diferente. Aprovecho para acudir a Johannesburg City y disfrutar de la calle, algo de lo cual tan solo puedes disfrutar con la luz solar y en días señalados, porque hacerlo de noche es poco seguro y arriesgado. En definitiva, llevo una vida muy centrada en el trabajo, y es quizás por esa razón por la que he crecido muchísimo como entrenador, algo que seguramente no hubiera sucedido si hubiera permanecido en España o en otro país donde hubiera tenido más posibilidades de ocio. El crecimiento en lo laboral tiene sus sacrificios y este ha sido el mío. Echo de menos muchísimo la playa y el mar, pasear por la calle con normalidad, la vida a la europea, la familia, los amigos… Pero a la vez se, sin ningún tipo de duda, que el tiempo invertido ha merecido realmente la pena. Lo mejor que hice en la vida es venir a este país, tanto por el aspecto deportivo como en plano personal. He crecido en ambos aspectos y esto es algo que me va a ayudar para el resto de mi vida. Siempre agradecido. También por los malos momentos vividos, porque me han hecho más fuerte. La soledad es un buen lugar para encontrarte, aunque muy malo para quedarte. Luego, en esos viajes por el continente africano, disfruto como nadie. Tengo una vida muy rica, emocionalmente hablando, y eso es algo que realmente me engancha ¡Y mucho! 


6. Nuevo idioma, nueva cultura... ¿Cómo fueron tus inicios como Entrenador de Porteros en tu nuevo equipo?

Pues al principio fue complicado, sobre todo porque no hablaba el idioma. Mi manejo del inglés era menos que básico, y no disponía de traductor. El salto cultural es también muy grande, tanto deportivo como en cuanto al tipo, estilo de vida y valores. El pasado tormentoso de este país ha dejado un legado en forma de racismo y sobre todo “clasismo”, que es el peor de los males de la cultura de la gente de color. Yo lo llamo la cultura del poder y del miedo. Muchas diferencias a nivel social, muchas razas y culturas conviviendo juntas y poco relacionadas entre si. Los extranjeros, por norma general, hacen su propia comunidad y no se “mezclan” en la cultura del país. Yo, por suerte, tengo la oportunidad de convivir con la gente de color, algo que me ha enriquecido muchísimo. Aunque por otro lado, he de decir que el salto cultural es muy grande y que se asume un gran desgaste. En cuanto a lo deportivo, desde el primer momento quise trabajar creando un modelo y una mentalidad europea en mis porteros. Que trabajaran y, sobre todo, que jugaran, como porteros europeos; sobrios, serios y fiables. Creo sinceramente que lo hemos conseguido, si los ves trabajar y competir pueden pasar por europeos, si no fuera por el color de la piel, claro está. Me dedique a construir pacientemente, en todos ellos, en torno a mi visión de lo que debe de ser el portero. Al principio fue muy duro, pues tuve que volver atrás y emplear metodología de entrenamiento que utilizaba para porteros alevines e infantiles en mi etapa en el Athletic Club de Bilbao. Tuve que ir formando y construyendo a marchas forzadas, porque el objetivo era también ganar partidos. Pero tuve que hacerlo con mucha paciencia, para no tener un impacto negativo en su autoestima. Su antes y su después ha sido realmente espectacular, y es un fiel reflejo del trabajo, la implicación y el compromiso que todos, como departamento de porteros que formamos, hemos tenido. Estoy tremendamente orgulloso de todos ellos. Pero sobre todo agradecido, porque han supuesto un reto tan grande que me han hecho crecer muchísimo como entrenador. Sin ellos nada hubiera sido posible. Luego además, son grandes personas, tipos a los que quiero y adoro de verdad. Poseen valores que realmente admiro en las personas y eso hace que me entregue aún más a ellos. La implicación, la generosidad y el compromiso, son compartidos. En esta vida, todo lo que das te lo das, y tanto ellos como yo, estamos en equilibrio.

7. ¿Dispones de tiempo suficiente para sus entrenamientos?, ¿Cómo es una semana de trabajo?

La verdad es que al entrenar con 4 porteros puedo decir que la mayoría de los días dispongo del tiempo suficiente de entrenamiento específico porque tengo la oportunidad de rotarlos y atender las necesidades de porteros del equipo para las habituales tareas integradas. No me puedo quejar en este aspecto. ¿Cómo es una semana de trabajo? Pues varía en función de muchas cosas, como pueden ser el número de partidos que jugamos esa semana, si hay viajes o no por medio, cuales son las necesidades de porteros del equipo para las habituales tareas integradas y el tiempo del cual dispongo que siempre puede variar, a pesar de que como he dicho anteriormente siempre queda la posibilidad de rotarlos. 


No obstante en estos 5 años que llevo en Sundowns he trabajado con nada menos que 4 entrenadores diferentes con lo que me amoldo a todo. He trabajado en diferentes tipos de contextos; sabiendo lo que el entrenador principal va a hacer cada día desde el primer día de la semana, sabiendo lo que va a hacer una hora antes e incluso sin saberlo hasta saltar al campo. Por suerte dispongo de un terreno anexo en el cual realizo el trabajo específico, con lo que puedo organizarme a mi manera y no estar pendiente de nadie (en cierto modo) para estructurar mis tareas y contenidos, cosa que tendría que hacer si compartiría con el equipo el mismo espacio de entrenamiento. Más que una planificación, lo que hago es seguir un patrón de conducta de introducción de contenidos y cargas. Considero que aquí, en este contexto, es mucho más inteligente y práctico. Tengo mi idea en mente de como desarrollaré la semana, y leyendo un poco el contexto voy poniendo cada cosa en su sitio. No obstante soy bastante flexible y no me vuelvo loco queriéndolo tener todo atado de antemano. Aquí es imposible. El secreto es leer correctamente cual es la situación y pensar rápido en soluciones cuando las cosas no suceden tal y como estaban previstas. La planificación propiamente dicha, en la etapa de rendimiento, creo que es complicada de llevar a cabo. Tengo también, muy en cuenta, las sensaciones y el feedback de los porteros, con lo que tengo que organizar el trabajo atendiendo también a lo que ellos demandan, sienten o consideran. Si llego una mañana, hablo con ellos y me dicen que están cansados, prefiero aligerar la carga, con lo que mi planificación ya no tiene sentido. Lo mismo sucede, por ejemplo, si tengo pensado introducir una sesión con mucha carga de trabajo y el entrenador me dice que va a hacer muchas tareas de tiro y de juego reducido. En este caso no me queda más remedio que compensarlo con mi trabajo. De todo esto hay que estar pendiente sobre la marcha, y actuar en consecuencia. Para mí es la parte más bonita de este trabajo, dar soluciones a esos problemas como entrenador sobre la marcha. Es ahí donde realmente se ve la capacidad del entrenador. Y sobre todo, cuando estas situaciones no afectan la calidad del trabajo. Considero que el entrenador tiene que ser inteligente, vivo, listo… y no estar sujeto a un guión ni al librillo. Indudablemente la etapa de formación es un tanto diferente, pero valoro muchísimo esta capacidad de actuar en los entrenadores. Yo sigo muchísimo mi intuición, pero no juego a la lotería cuando diseño las sesiones. Y esta intuición no es fruto del  azar, sino del conocimiento del trabajo y del contexto, la experiencia y un sentido práctico.

8. Todos conocemos la metodología de Jon Pascua. ¿Es consciente de que crea tendencias en mucha gente que se inicia en este mundo?

Cada vez soy más consciente porque lo puedo ver en las estadísticas de mi web personal y por la gran cantidad de emails y mensajes privados de agradecimiento y respeto hacia mi trabajo que recibo a diario. Cada año he visto como las visitas en la web se duplican. En este momento cibernautas procedentes de más de 60 países visitan la web a diario y son ya más de 120 países los que lo hacen al mes. Y eso, teniendo en cuenta que está únicamente en castellano. He recibido también mensajes de porteros profesionales, e incluso de EdP que entrenan en equipos de gran entidad mostrándome su respecto por mi conocimiento y su admiración por la calidad de mi trabajo, que me consideran incluso como un referente del entrenamiento del portero. No deja de ser curioso, crear tendencia trabajando en una liga totalmente desconocida y desde un fútbol secundario en el que nos vemos obligados a trabajar los que no podemos hacernos un hueco en España, en nuestra casa. Creo que el compartir mi trabajo ha dado la posibilidad a que este sea reconocido. Esto es algo poco habitual en el rendimiento, compartir conocimiento, porque cuando lo compartes ayudas a generar más conocimiento en lo que puede ser la competencia. Hay poco corporativismo en este aspecto. A mí, personalmente, es algo que no me preocupa. No trabajo para ser el mejor entrenador de porteros ni para ser referente ni crear tendencias, trabajo para ser la mejor versión de mí mismo. No me preocupa si los demás son mejores o peores que yo, estoy preocupado en llegar al máximo nivel en el que yo puedo estar, en construir sobre mí mismo y mi modelo de entrenamiento. Un modelo de entrenamiento que es muy básico y sencillo, en la cual la innovación está dirigida hacia la esencia. Trabajo con plena libertad, por y para la mejora del modelo de trabajo, que es la herramienta para la mejora de los porteros a los cuales entreno, y no me afecta ni me preocupa la crítica hacia mi trabajo. No siento la necesidad de trabajar siguiendo las corrientes de entrenadores de porteros referentes, aunque si me gusta desarrollar ideas de estos, porque me hacen más completo y me ayudan a optimizar mi modelo. Sinceramente, más que mi metodología de trabajo, lo que la gente realmente valora es la forma en la cual afronto y vivo mi trabajo; en plena libertad, haciendo de ello algo emocionante y apasionante. La gente que me sigue cada día lo hace por una afinidad en cuanto a la forma de hacer  y entender las cosas. No les interesa el modelo o la idea sino los argumentos y las reflexiones que lo sostienen. La forma en la cual afronto mi trabajo es la persona que soy y el fiel reflejo de la forma que tengo de entender la vida. El fútbol es el medio en el cual me expreso y desarrollo, y quiero que mi trabajo sea trascendente, más allá del resultado. El objetivo es mucho más ambicioso que ganar o perder; es llevar este trabajo a la excelencia.

9. Una vez finalices tu etapa en Sudáfrica, te gustaría regresar a España o continuar tu aventura en un nuevo país?

Indudablemente creo que los ciclos se acaban, y el mío en este país no es una excepción. Venir a este continente es lo mejor que pude hacer en mi vida, he crecido muchísimo en lo personal y también en lo deportivo. Podría decir que en Sudáfrica me he “encontrado” como entrenador. Gracias a mi experiencia en este continente tengo muy clara la forma de la cual quiero vivir y afrontar este trabajo. A partir de ahí, creo que este ciclo está acabado, he exprimido a tope todo lo que me ha aportado pero ahora necesito nuevos retos. ¿La liga española? Sin duda es donde me apetece estar. En Sudáfrica tengo mis necesidades deportivas cubiertas, pero me hace falta algo de equilibrio en lo personal, llevar una vida más a la Europea. Johannesburgo es una ciudad complicada. 


Luego, si te soy sincero, mi interés en la liga española no es por ser un entrenador de porteros de la liga de las estrellas, eso no me dice nada. Quiero seguir trabajando en la búsqueda de la esencia de este trabajo, y entrenar en España puede ayudarme a ello porque me va a obligar a marcar un paso más rápido. Tengo ganas de vivir esa experiencia, a pesar de que me siento tremendamente realizado con lo conseguido hasta ahora. No me creo expectativas, pues generan frustración, y espero pacientemente mi momento. Creo sinceramente que estoy preparado para trabajar a cualquier nivel, y que el tiempo y mi trabajo me darán la oportunidad algún día. Creo que el éxito se atrae, y que todo lo que das en esta vida te lo das. Tengo confianza en que llegará mi momento. Estoy también abierto a otras posibilidades, pero mi idea esta más encaminada a intentar trabajar en España. No obstante, a la edad de 42 años y con mi futuro económico asegurado me siento en una posición privilegiada, en la cual puedo decir “no” a aquello que no me interesa. En estos momentos mis decisiones no tienen nada que ver con lo económico, sino de proyectos deportivos y de clubes o entrenadores donde y con los que realmente pueda trabajar a gusto y me sienta realizado tanto en lo deportivo como en lo personal. Es el legado de estos cinco años en África; la libertad que tengo a la hora de poder decidir sobre mi futuro. Esto es para mí muy importante, poder elegir, pero sabiendo que tienes también la necesidad de desarrollarte profesional y personalmente, y que no quieres renunciar a ello. No es el fútbol en si, es la forma que tengo de vivir el fútbol. Es un medio que necesito para seguir desarrollándome. 

10.  ¿Qué cualidad/es más importante/s crees que debe tener un buen portero?

Son muchas. Cualidades o valores tanto físicos, técnicos, tácticos como psicológicos, y además muy específicos. En cierta medida es un conjunto de todo, y esos valores tienen que estar compensados. A menudo las carencias en alguno de estos valores se compensan con las virtudes en los otros. Es difícil ser brillante en los cuatro aspectos, aunque ese es el objetivo de nuestro trabajo, el lograr dotarlos de todas esas competencias para que sean competitivos. Si se es brillante a nivel técnico y muy pobre tácticamente es difícil ser un buen portero. El porcentaje de cada valor o cualidad es relativo, pero tiene que haber una convivencia en equilibrio, y armonía en todos ellos. 

11.  ¿Un EdP icono y por qué?, ¿Un EdP a conocer?

En cuanto al icono, desconozco como se trabaja en estos momentos en España y en Europa, pues estoy un tanto aislado de todas las nuevas corrientes y estilos, pero de lo que conozco, nombraría a Luis Llopis. Creo que está a otro nivel, lleva ya unos cuantos años en la élite, y eso es por algo. Es muy trabajador y vive por y para ser entrenador de porteros. He cogido muchas ideas de su modelo de trabajo, las cuales he adaptado a lo que es mi visión, mi personalidad y mi estilo. En lo profesional, tiene mi respeto. En cuanto a un EdP a conocer pues la verdad, cualquiera que sea capaz de emocionarme con lo que escribe y con lo que hace, alguien que sea capaz de transmitir cuando está trabajando, y que ponga su método de trabajo encima de la mesa y lo defienda desde el sentido común y la lógica. Alguien que no se preocupe de seguir tendencias y estilos, y que siga su propio camino. Pero más que un EdP podría ser cualquier persona, incluso que nada tenga que ver con el fútbol. Me gusta conocer gente interesante que con sus conversaciones, reflexiones y conocimiento me ayudan a generar el mío propio. 


El otro día, sin ir más lejos, me encontraba en nuestro hotel de concentración de Johannesburgo cuando oí a alguien hablando castellano. Me acerqué, nos presentamos y comenzamos a charlar. Era madrileño, ingeniero de telecomunicaciones. La conversación nos llevó a las competencias transversales, a la adaptación al medio, a la aportación individual en el colectivo. Hablamos también sobre enfocar la atención en la esencia, en lo importante, incluso en las relaciones personales, definimos también lo que entendíamos cada uno por egoísmo. Intercambiamos reflexiones sobre el conocimiento, sobre si este es aplicable o no en todos los campos, si puede ser adaptado, y de cómo las soluciones a determinados problemas en un determinado campo de trabajo pueden encontrarse en otro que nada tiene que ver con el contexto en el que los problemas se produjeron. Estuvimos cerca de 2 horas hablando. Ese tipo, al que quizás seguramente no volveré a ver en la vida, me ha aportado mucho más en 2 horas que personas con las cuales he trabajado codo con codo durante 2 años. Si te soy sincero, no soy una persona de iconos, y a pesar de que valoro y respecto el conocimiento de las personas, lo que más admiro es la honestidad de estas. Tal y como dijo una vez Ludwig van Beethoven “El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad”.

12.  ¿Un consejo para aquellos que quieran iniciarse en este mundo?

No se si soy quién para dar consejos, lo que voy a permitirme es hacer una serie de reflexiones en voz alta. Creo que este trabajo, sinceramente, está sobrevalorado. Los EdP amateurs, cuando piensan en el trabajo que desempeñamos los profesionales, solo piensan en el trabajo de campo, y no en todo lo que conlleva el fútbol profesional. Para mí, es un mundo muy complicado, hay muchas cosas detrás que no se cuentan ni de las cuales recibes formación, pero que tienes que saber gestionar. A menudo es un mundo muy sucio, con una lucha encubierta de poder y de egos que hacen que se genere mucha insatisfacción en el trabajo. Mi experiencia, lo vivido, lo visto, y las conversaciones mantenidas con compañeros me dicen que hay muy poca gente que realmente disfruta de una manera plena de este trabajo, cuando realmente debería ser todo lo contrario al ser algo vocacional. A veces hay que saber tragar, sobre todo cuando todavía no te has ganado el crédito de la gente, y saber que a menudo el ser honesto no va a ser suficiente. Que la verdad y la sinceridad no siempre pueden competir contra el poder, y que se viven situaciones muy injustas. Les diría que no pierdan nunca los valores y principios, y que sean siempre fieles a si mismos. Que no echen por tierra el trabajo de nadie para ensalzar el suyo, y que se preocupen de lo que está en sus manos y no en las de los demás. Les diría que cometan muchos errores, que se harten de cometerlos, pero que jamás tengan una mala intención. Les aconsejaría que vivan con un total desconocimiento de lo que es la envidia, y que se preocupen de hacer su camino con ilusión, con cariño, con amor, y con la humildad suficiente para aceptar que están al servicio del jugador, y no esté al suyo. Les diría que su comportamiento y su trabajo, con el tiempo, aumentarán su crédito, y que tarde o temprano, la vida les colocará en su sitio. Seguramente más tarde que temprano, pero que finalmente lo hará. Y si no es así, podrán decir aquello de que lo han intentado, y que lo han hecho sin poner en riesgo sus valores y principios, por aquello de que el fin nunca justifica los medios. Y les diría, tal y como dijo Nelson Mandela, que lo que cuenta en la vida no es el mero hecho de haber vivido, y que son los cambios que hemos provocado en las vidas de los demás lo que determina el significado de la nuestra. 

The sky is the limit

Por último, aprovechar en público nuevamente a darte las gracias por ser generoso con tus palabras, por ser siempre cercano y por seguir enriqueciendo este mundo de la portería, del que todavía aún nos queda mucho por descubrir. Un abrazo fuerte desde el norte.